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Nos sumamos a Blogs por un turismo responsable, una iniciativa de locuraviajes que pretende concienciar el respeto hacia los lugares que visitamos (allá donde sea), en definitiva un turismo que no degrade el medio ambiente y que contribuya a su sostenibilidad.

Decálogo del Turista Responsable

1. Todos los lugares donde viajamos conservan una historia, una cultura y unos valores naturales y propios: los turistas deberían informarse sobre estos aspectos, de forma que nuestras actitudes y conductas no provoquen perjuicios sobre ellos.

2. Si al viajar, elegimos un establecimiento turístico que haya adoptado medidas para reducir el impacto en el paisaje y en el medio ambiente (arquitectura tradicional, ahorro en el consumo de energía y agua, transporte colectivo de los huéspedes, etc), podremos contribuir a desarrollar e incentivar este tipo de iniciativas.

3. Elige recorridos a pie, en bicicleta, o caballo para tus rutas turísticas. Éstas, son alternativas que mantienen un mayor respeto hacia el medio natural y cultural de las zonas turísticas. Las rutas en quad, motocross o 4×4 provocan la erosión del suelo, además de contaminar acusticamente y atmosféricamente.

4. Fomenta el ahorro de agua en tus viajes. Es un bien muy preciado y su obtención es costosa y provoca impactos serios en el medio natural.

5. Es necesario generar menos basura en tus viajes. Rechaza productos con envoltorios y envases innecesarios y sugiere a la dirección de los establecimientos turísticos la utilización de envases reciclables.

6. Si Consumes productos naturales de la zona, además de disfrutar de la auténtica gastronomía local, contribuyes a las economías familiares y a la supervivencia de un auténtico turismo rural con un uso del suelo compatible con la conservación del medio ambiente.

7. Las zonas naturales protegidas se crearon para preservar lugares y especies de gran valor ecológico y en muchas ocasiones en peligro de extinción. Todas ellas cuentan con centros de acogida e interpretación que proporcionan las orientaciones necesarias para valorar su importancia y para disfrutar más de la visita.

8. En zonas rurales es más fácil olvidarse de nuestro vehiculo y podemos optar por conocer el entorno a pie, en bicicleta o con transporte público. Pero, hemos de extremar las precauciones con el fin de evitar incendios forestales, molestar a la fauna, y el abandono de nuestras basuras. No fomentemos, tampoco, la urbanización en suelo rústico. El turismo rural permite la estabilización de las poblaciones rurales, la recuperación de productos artesanales y agrarios, el mantenimiento de valores históricos y artísticos, y la conservación de la naturaleza.

9. Cuando compremos productos, escojamos los de artesanía local. No hemos de comprar plantas ni animales, ni vivos, ni muertos; si lo hacemos, contribuimos a su extinción.

10. Las vacaciones son la mejor oportunidad para vivir estrechamente con nuestros hijos y, a través de nuestro ejemplo, educarlos en el respeto hacia la naturaleza y hacia las personas y los pueblos.